10.10.18

monster Inc



Ocurre que a los monstruos les gusta volver con tiempo a sus portales; de cuando en cuando, algo inesperado puede empujar de manera prematura las oscuras alas de la noche. Todos los que usamos estas puertas debemos saber tres conjuros. El primero es muy simple, natural e intuitivo, y no se puede enseñar ni transmitir porque para todos es diferente. Sin recurrir a metáforas, abrir la primera puerta te da acceso a lo inaccesible. Girar el pomo es como usar la llave. El mundo de las puertas funciona según las leyes de la física. Los monstruos deben mantener el equilibrio. Nada se crea, nada se monstruye. Si una puerta se abre se debe cerrar otra. Una puerta abierta es como una válvula abierta, como una fuga que hace perder presión en alguna parte del sistema. Dejar abierta una puerta supone alteraciones en los mundos y es por esto que para cerrarlas también se necesita un conjuro. Por último, dispones de la facultad de invocar un defensor, (o un defensor/atacante dependiendo del caso). Este conjuro funciona como un seguro de vida y te lo enseñan cuando dejas la ogrolescencia. La mayoría de los monstruos recurren a este hechizo cada noche, incluso hasta por joder. Los que hacen de escudos, de magos, y todos aquellos de los que, podría decirse, forman parte de la fuerza bruta del clan, se viven quejando por ser invocados cuando no se los necesita, ...y que la tan otrora apreciada capacidad en el arte de la persuasión se había venido abajo desde que algunos fantoches escalaron, de manera dudosa, en clanes aún más dudosos. Entendidas las leyes de la monstruodinámica y con ese trío de ases bajo la manga es de muy tontos meterse en problemas. Las puertas se abren en el lugar que llevas en mente y se cierran cuando dejas de pensar en ellas, con un detalle importante; si olvidas un lugar, pierdes la posibilidad de volver. ¿Lugares recurrentes? Mirad al monstruo que no puede sacarse un momento de la cabeza. Su portal es amarillo de tanto entrar y salir. En contraposición, ogros de corbata que sólo verás una vez. A primeras horas de la mañana, los pasillos del Ogro-Domo, por poner un ejemplo fantástico, se infestan de personajes de todas las condiciones monstruonómicas. El Ogro Dromo es una bella colmena de egos zumbantes haciendo fila para llegar a casa. En el sindicato tenemos un lema: de hombres suponemos, de monstruos no sabemos.


Denegri's dream

Me levanté asustado por el sonido de dos voces. Lo curioso es que estaba soñando: soñando que soñaba y que me despertaba. No pude ver mi cue...