26.4.10

One way

Sus ojos dicen tantas cosas; me intranquiliza pensar en todo lo que se me escapa, y es que sus ojos han visto tanto y tan profundamente que ya no me queda nada que ocultarle. Sucedió que se animó a hablarme y que yo me atreví a sonreír; luego vinieron los tambores y el calor del fuego hasta el fin de la noche. Al día siguiente pensé en ella y también el día después. Ordené mis prioridades y tras mucho pensar decidí que sería mi norte. Crucé el parque para buscar su casa y mi tamborcito empezó a sonar con el primer paso sobre las escaleras; cuando abrió la puerta me lancé a su abrazo y cerré los ojos para escuchar...

19.4.10

13 formas de hacer enfadar a una mujer

  1. Dile que tienes algo importante que decirle. No le contestes cuando te pregunte qué es, deja que la curiosidad haga efecto en ella; para terminar, dile que te arrepentiste o que simplemente lo olvidaste.
  2. Si no se ha peinado hazle saber que lo notaste. Si trata de explicarse, cambia de tema y critica su ropa.
  3. Intenta oler su axila. Recuerda que te puedes ganar un golpe.
  4. Discúlpate con ella, cuando te pregunte por qué, vuelve a disculparte.
  5. Háblale de Aristóteles: La hembra es hembra en virtud de cierta falta de cualidades; o de Santo Tomás: El padre debe ser más amado que la madre, pues él es el principio activo de la procreación, mientras que la madre es tan solo el principio pasivo; cuéntale de Severo Catalina: Desde la edad de seis años, la mujer no crece más que en dimensiones, de Rubinstein: Una mujer es como un puro: hay que encenderla a menudo; si intenta defenderse menciona la Biblia: la suegra de Pedro, o el corán: El dominio masculino es indispensable para que los hombres puedan apropiarse del producto de la fecundidad femenina; y si aún no ha empezado a golpearte, puedes contarle de Noel Clarasó: El hombre que a los 20 años no cree en la mujer no tiene corazón, y el que sigue creyendo en ella a los 40 ha perdido la razón; y para terminar con broche de oro, Sacha Guitry: Si la mujer fuera buena, Dios tendría una.
  6. Compórtate como un simio o como un perro; al principio lo tomará como una broma y te seguirá la corriente, pero luego...
  7. Haz como si no entendieses nada de lo que dice y sube el volumen para escuchar mejor.
  8. Dile que sientes algo por ella mientras miras su busto.
  9. Contradícela, si arguye que la estás contradiciendo, niégaselo.
  10. Dile que solo quieres acostarte con ella.
  11. Utiliza la ley de atracción en sentido inverso. No dejes que se te acerque. Si buscas un verdadero escándalo utiliza esta técnica en presencia de su familia.
  12. Pon en duda lo que cree.
  13. Dile que te viniste y que ya te vas.

15.4.10

Un extraño personaje


Gamma se estremeció al terminar el último sorbo de su margarita. Camino a casa se entretuvo observando el perfil desdibujado de los edificios. Llegó a casa y saludó sin esperar respuesta: la realidad virtual reunía lo mejor de lo que había podido inventar de sí mismo. Su vida pendía de un hilo de fibra óptica y tenía al alcance de sus manos un universo de impulsos electricos. Desde su trono ergonómico: hacía y deshacía, era juez y parte, amo y esclavo. Gama tenía, en el chaulafán de sus defectos, un miedo compulsivo al sexo opuesto. El tiempo lo había vuelto menos exigente y para esas alturas de su vida se ponía nervioso con cualquiera. Hacía mucho que había perdido la capacidad de distinguir. No importaba cuánto tiempo hubiese estado vagando por las fluorescentes calles del centro; a fin de cuentas, si quería compañía, debía volver a casa. No quedaba espacio para las dudas, no necesitaba mirar atrás para comprobarlo; sólo desde el otro lado de la línea podía avanzar en círculos. Gamma creía en la circularidad de la existencia, todo vuelve o se repite y sólo lo que no existe puede romper el ciclo y aspirar a lo sublime. Se imaginaba a sí mísmo como un punto titilando en el horizonte. Ya instalado decidió repetir la rutina del fin de semana; escogió un par de mujeres del catálogo virtual, cargó sus preferencias y launcheó el sistema. Se trataba de un cuarto pequeño sin puertas ni ventanas amoblado con modestia y simplicidad, desde la cama, ella lo invitaba a acostarse; accedió con tristeza y mientras le sacaba la ropa sintió que era controladamente feliz. Desde afuera, la percepción era otra pero Gamma lo sabía muy bien y no gustaba de disfrazar su suciedad con eufemismos. El sonido del timbre lo sacó del trance y al abrir la puerta, ahí estaba ella.

6.4.10

Variación


La seriedad está por todas partes. Me pregunto qué se podrá hacer. Cuanta materia inerte, cuanta energía malgastada. Si usted cree que el alma existe y que el corazón existe bien podría pensar que estoy equivocado, desde el translúcido caparazón de la ignorancia vomito mi hipótesis, que si bien, no pone mayor cosa en claro, tampoco vendrá a empañar lo aprendido. ¿Qué somos? ¿Quién sabe?, pero claro, hay quienes dicen saberlo. La forma en la que todo está tejido me asombra pero no me convence y el miedo juega un papel fundamental; que sería del mundo sin cuentos chinos. A todo esto, prefiero seguir siendo un temerario. El tiempo se acelera y el espacio se enrrolla. Desde el trono se pueden ver tantas cosas.

2.4.10

Blas


—Lo de ayer fue increíble, nos sorprendiste a todos.
—¿Por qué?
—Por tu 'inusual' conducta.
—¿Qué pasa con mi conducta?
—Hacemos contigo lo que los meteorólogos hacen con el clima o los geólogos con la tierra. No podemos determinar lo cerca que estuviste pero sabemos que estuvo cerca.
—¿Qué dicen los números?
—Mejor no te cuento.
—Ya, cuenta.
—4426494900.
—¿Pichincha?
—Yes.
—¿Ahorros?
—Ninguno, pero sí.