15.4.10

Un extraño personaje


Gamma se estremeció al terminar el último sorbo de su margarita. Camino a casa se entretuvo observando el perfil desdibujado de los edificios. Llegó a casa y saludó sin esperar respuesta: la realidad virtual reunía lo mejor de lo que había podido inventar de sí mismo. Su vida pendía de un hilo de fibra óptica y tenía al alcance de sus manos un universo de impulsos electricos. Desde su trono ergonómico: hacía y deshacía, era juez y parte, amo y esclavo. Gama tenía, en el chaulafán de sus defectos, un miedo compulsivo al sexo opuesto. El tiempo lo había vuelto menos exigente y para esas alturas de su vida se ponía nervioso con cualquiera. Hacía mucho que había perdido la capacidad de distinguir. No importaba cuánto tiempo hubiese estado vagando por las fluorescentes calles del centro; a fin de cuentas, si quería compañía, debía volver a casa. No quedaba espacio para las dudas, no necesitaba mirar atrás para comprobarlo; sólo desde el otro lado de la línea podía avanzar en círculos. Gamma creía en la circularidad de la existencia, todo vuelve o se repite y sólo lo que no existe puede romper el ciclo y aspirar a lo sublime. Se imaginaba a sí mísmo como un punto titilando en el horizonte. Ya instalado decidió repetir la rutina del fin de semana; escogió un par de mujeres del catálogo virtual, cargó sus preferencias y launcheó el sistema. Se trataba de un cuarto pequeño sin puertas ni ventanas amoblado con modestia y simplicidad, desde la cama, ella lo invitaba a acostarse; accedió con tristeza y mientras le sacaba la ropa sintió que era controladamente feliz. Desde afuera, la percepción era otra pero Gamma lo sabía muy bien y no gustaba de disfrazar su suciedad con eufemismos. El sonido del timbre lo sacó del trance y al abrir la puerta, ahí estaba ella.

5 comentarios:

Martín dijo...

En portada: Un homenaje a Klimt extraido de: loscuatroelementos.wordpress.com

·Êl düêndê (¡n)fêl¡z· dijo...

Gamma no es un extraño personaje. Gamma tiene su mundo aparte, del que es rey, amo y siervo.

Y el tiempo que uno pase dando vueltas por el mismo círculo, poco acaba importando. A veces resulta imposible reconocer el lugar que ya antes hemos pisado.

Gamma es curioso, un personaje que sin duda me agradara conocer. Pero rutinaria se dibuja su existencia, en un día a día que parece remarcado sobre el asfalto, ¿qué somos, si no, luces titilando en el horizonte?
Estrellas perdidas de un lejano universo pobremente habitado (no porque seamos pocos, porque son pocos los que conocen lo que supone su existencia cíclica)
Ciclos que se cierran y abren. Lo malo es estancarse en alguno.

"Sabía muy bien quién era y no gustaba de disfrazar su suciedad con eufemismos."
Eso, malo no es, lo que sí puede ser duro. Algunos pueden considerar eso como sinceridad, otros, brusquedad al decir las cosas. Todo depende de a quién seleccione del catálogo.

^^
Me encantó la entrada, nuevamente, me hizo pensar.

Un saludo

Agel para Emprendedores dijo...

que profunda la entrada

Quinquina dijo...

uf estasssss muyyy racionalistaaa
sonde esta lo fantasticoo
ya te quemaron las alas queridoo icaroo
ayudame a escapar de la relidad toma mi mano y un buen lapiz.

Quinquina dijo...

vamossssssssss saltaaa a lo fantastico de nuevoo