25.6.09

Ad impossibilia nemo tenetur


La responsabilidad (Del griego responsum) es considerada como: «habilidad de responder». Para nuestra mala suerte, desde que llegamos a este mundo, somos sujetos de débito, portadores de pecado original y deudores morosos de instancias internacionales. La responsabilidad es una virtud de causa por excelencia en los seres humanos libres y solo se puede considerar responsable, aquel que conscientemente, se asume como causa de un hecho. Por esta razón, la culpa nunca será de la vaca. Para poder sentirnos responsables, debemos condensar primero, todo un conjunto de significados. Para Kant, la responsabilidad es virtud de concebir máximas de conducta en ejercicio de la libertad individual y de manera consciente. Sin libertad, no hay paraíso. Mr. Jonas, piensa que la responsabilidad es una virtud social. A su modo de ver, nuestras acciones deben ser compatibles con un 'auténtico' desarrollo del género humano, y es universalmente conocido como el 'principio de responsabilidad'. La responsabilidad hace que la persona reflexione las consecuencias de sus actos desde la moral y su puesta en práctica debe estar en pro del mejoramiento integral del individuo y de la sociedad a la cual pertenece. Para ser un comedido universal se requiere: Poder reconocer las necesidades y requerimientos de los demas; Mejorar el rendimiento y sensibilizarse con los recursos; Reportar anormalidades y planificar acciones; Asumir con prestancia lo dicho o lo dado a entender; Promover principios y prácticas saludables y sobre todo, difundir el conocimiento. El estado responsabiliza al individuo para contrarrestar su libertad. No existe sociedad sin coerción, ni libertad sin prohibición. Las normas jurídicas representan el querer popular y parten fundamentalemente de valores morales y religiosos. Por un lado se habla de derechos humanos, por otro, de concientización. La moral es restringida por un organismo externo que se encarga de establecer deberes de conducta. Si un sujeto transgrede un deber de conducta, la sociedad, en forma de estado, o de iglesia, reserva una sanción para cada tipo de incumplimiento. Controlando la responsabilidad se controla la libertad. Se pretende que los seres humanos sean agradecidos y bondadosos, exponiéndolos al engaño y abuso. ¿Hasta qué punto somos responsables de nuestras acciones? ¿Hasta qué punto somos responsables del precio del petróleo, de la devastación natural, de la extinción de las especies? El estado prefiere los deberes por sobre los derechos, y son especialistas en responsabilizar a los sujetos y consentir a las instituciones. Al parecer, ser irresponsable es un lujo que ya nadie puede darse.

22.6.09

Pretextos


No sabía por qué había tomado esa decisión. Básicamente quería dar vuelta a la página, provocarse un cambio. Es por esta razón que a pesar de tener razones de sobra para justificarse, decidió buscar un pretexto para no tener que dar explicaciones. Para empezar, estaba el tema de la libertad; como no se sentía muy seguro de sí, había tomado la decisión encerrarse. Por otro lado estaba el tema de los gatos. Ella decía que los adoraba pero no era cierto del todo; una vez quiso portarse amable con uno y se ganó un arañazo. Para terminar, estaba el tema de los sueños. Solo recordaba haberla soñado una vez; fue algo muy extraño: salían de la ciudad para escapar de la rutina; arribaron a una especie de hotel en plena temporada. Después de recorrer largos pasillos y subir muchas escaleras llegaron a una estancia llena de parejas semidesnudas. Mientras esperaban por las maletas la perdió de vista. Se puso nervioso y empezó a llamarla por su nombre. Fue entonces que apareció una amiga suya para darle el chisme de que la chica se había ido a trabajar y que volvería cuando se desocupe. Él, indignado, agravó el escándalo. Al poco tiempo aparecieron los chicos malos y tuvo que huir del edificio con la ayuda de una liana. De modo contrario a lo que se podría esperar, la simple acumulación de factores no bastaron para que él se decida a tomar cartas en el asunto. A fin de cuentas, lo que realmente le llevó a tomar una decisión, fue que a pesar del tiempo que pasaron juntos, él nunca logró descifrarla. Podría haberle contado la misma historia una noche tras otra y ella se habría limitado a escuchar. Por otro lado, ella pensaba que todo marchaba de color rosa y su forma de actuar le había parecido de lo más convincente. Él solo espera que el tiempo le dé la razón, mientras tanto, se declara loco.

18.6.09

Serpientes y escaleras


Una niña queda colgada en la mitad de una escalera china. Bond, que por casualidad había seguido el incidente, le da una palmada a Jackie Chang y le señala hacia afuera. —¿Vas tú o voy yo? Como accionado por un mecanismo de resorte, Óscar Wilde se levanta de la mesa y exclama: —¡No se molesten caballeros! para esta misión, mis habilidades son más que suficientes. Federico toma un sorbo de su café y se moja el bigote. La luz juega a iluminar todo a su paso, a través de los cristales de la cafetería. Wilde abandona a sus compañeros y llega a buen paso hasta donde se encuentra la niña: —¿Qué pasó pequeña? ¿Te quedó larga la escalera? La niña no contesta. Wilde la abraza y la deja delicadamente en el suelo, luego, poniéndole una mano en el hombro le dice: —Eres una chica muy valiente, ahora ve con tu madre. —Gracias señor. —Responde la niña. Sintiéndose como un héroe, o por lo menos, con la satisfacción de haber realizado la buena acción del día, Óscar regresa a la mesa y mientras tomaba asiento, escucha decir al bigote con filósofo: —La gentileza puede ser la máscara de los peores espíritus. Jackie fue el siguiente en intervenir: —Los pelsonajes de mis películas son hombres gentiles. Eso gusta a las mujeles. —A las mujeres de verdad no les gustan esas tonterías de las que hablas, —replica Bond— tu público está conformado de amas de casa y no cuentan. Si a las mujeres les bastase la gentileza no habría tantos libros en las bibliotecas. —Apuesto que en menos de dos minutos van a estar hablando de sexo —Masculle Wilde, entre dientes. Jackie rasca su nariz asiática y cierra aún más los ojos para darse aire de perspicacia. —Fedelico calificó de indecolosa la folma en que bajaste a la niña de la escalela. —Un momento caballeros —se apura a decir el perjudicado. ¿En qué mente oscura puede reprobarse tan inocente muestra de amabilidad. No los entiendo. Las niñas son las más delicadas criaturas de la creación y nunca sería capaz de... Federico, creo que usted tiene la lengua muy afilada y pienso que debe ofrecerme de inmediato una disculpa. Federico mira fijamente a su interlocutor y hace escuchar su voz sin mover aparentemente la boca. —¿Cuando, señor Wilde, ha visto usted que yo me disculpe?. El dandy de los dandys, tan enfadado como consciente de la altura de su oponente decide buscar opinión en quien de algún modo, aún no lo había atacado. —¿Tú qué piensas James, te pareció inapropiado? —Todo hombre carga con una brújula cuyo norte es el instinto. La educación deforma la naturaleza y educación es lo que menos le falta señor Wilde. —¿Qué piensas tú? —pregunta finalmente a Jackie. —Cleo que estuvo un poco folzado. De habel estado en una filmación, el dilectol hablía dicho: ¡Colten! Federico vuelve a mojar su bigote y enuncia: —La mente humana es perversa, y créame Sr. Wilde que en un espíritu libre lo es más. Antes de que pierda la compostura innecesariamente, déjeme decirle que en ningún momento he pronunciado contra usted criterio alguno de valor, por el contrario a lo que usted piensa, mi intención nunca fue deshonrar su imagen, mi objetivo, como siempre, es el de analizar el comportamiento humano a partir de los signos que los entes significantes me proporcionan. He de confesarle además que su indignación me ha dejado ver una faceta de usted que no había detectado antes: su inseguridad. Por otro lado, creo que debería sentirse orgulloso. Por si no se ha dado cuenta, acabo de reconocerlo como un espíritu libre y eso parece haberle pasado rozando como si nada. Wilde, rojo de la ira con la mirada fija en quien alguna vez respetó, inquiere en alta voz: —Me gustan los niños, lo admito, y está claro que a usted no tanto, pero déjeme advertirle que no hable de mí como si me conociese. Usted no tiene la menor idea de lo que soy capaz así que por favor, nunca más vuelva a compararse conmigo poniéndome en una de sus estúpidas clasificaciones. Nietzsche parece ajeno a la discusión y espía con aire melancólico a través de la ventana. El patio de juegos descansa y el smog de la ciudad opaca la mañana. La taza se inclina por última vez, y al secar su bigote, toma conciencia de que su dolor de cabeza lo está esperando a la vuelta de la esquina. —Caballeros, —dice— lamento no poder continuar con tan agradable conversación pero temo que me están esperando. Un instante después toma su abrigo, hace una pequeña reverencia a modo de despedida, y ante la mirada absorta de los presentes, desaparece.

Cuerpo y persona


Desde temprano en la vida, somos preparados para nuestro futuro. Lentamente, nos es transmitida una mezcla de realidad y ficción, una suerte de prólogo para la vida de adulto. Desde este punto de vista se puede hablar de predestinación, pero no es el único factor que influye en nuestro destino. Para poder seguir con el tema, tengo que alejar la lupa del objeto de estudio y obsevar las cosas desde el nido del águila. Hablar de personas es universal, y mi teoría intenta llegar a todos. Cuerpo y persona funcionan juntos pero no son lo mismo. Quisiera, en este punto, evidenciar algunas diferencias. Todas las personas nacen con un cuerpo. Cuando el cuerpo de la persona muere, la persona debe buscar un cuerpo vacío o un cuerpo-persona que lo reciba. El cuerpo decide que persona usar. El cuerpo manda sobre la persona pero la persona puede engañar al cuerpo. El cuerpo es sencillo. La persona es impredecible e insaciable. Existen cuerpos vacíos que buscan personas para compartir. Cuando esto pasa, el cuerpo se ofrece a la persona y la persona se divide para residir en dos cuerpos. A veces, los cuerpos residen más de una persona y buscan personas vacías para experimentar la soledad en cuerpos separados. Los cuerpos pueden abandonar personas para quedarse vacíos. Los cuerpos son fijos, las personas transitorias. Si un cuerpo no desea a una persona simplemente la rechaza. Las personas no pueden rechazar a los cuerpos. Un cuerpo vacío es en alto grado inestable, puede pasar de cero a tres en un segundo. La persona no existe sin el cuerpo, los cuerpos están estructurados para complacer las fantasías de las personas. Las personas marcan los cuerpos. Los cuerpos están hechos para alojar una persona a la vez, pero como el número de personas es infinitamente mayor. Una personalidad múltiple puede ocupar muchos cuerpos a la vez; muchos líderes funcionaban así. En estos casos, la persona natural, es reducida por la ocupación permanente de personalidades en tránsito. A las personas no les interesa el cuerpo solo la intensidad. Los cuerpos se desgastan y mueren. Las personas son simples estados de conciencia y por eso nunca desaparecen. Las personas se transmiten, los cuerpos se heredan.

8.6.09

Vendetta


Invité a unos amigos del barrio a la fiesta de un compañero del colegio. Para no equivocarme, diré que fue al norte de la ciudad, del lado oriental del aeropuerto. Quedamos en juntarnos a un paso de la estación de buses, en un lugar al que llamábamos La power. Si mal no recuerdo, fuimos: JP, A, CG, y yo. La fiesta estuvo malísima, pero esa noche, CG contó un chiste de caperucita roja que hizo revolcar por el piso a todos los presentes. A raíz de tan destacada interpretación se ganó el sobrenombre de Chiquito Gay. Aclaro que no se rieron del chiste, se rieron de él. Más tarde, en el patio, quise hacerme el gracioso y al parecer escogí mal, un chico del colegio que había estado escuchando se refirió a mi broma en los siguientes términos: —«¡Qué chiste para agrio! Te ganaste el limón de oro» (...) JP regresó a la acera en donde hacía poco había estado riéndose de caperucita. A, no se quedó atrás. Ese par debió haber dormido a pierna suelta esa noche. Por mi parte, largo tiempo estuve deseando la desgracia de tan despreciable sujeto. Pasé recreos enteros maquinando la forma de vengar mi orgullo mancillado. Todo tenía que parecer un accidente —como sucedió con V, en la escuela de curas—. Tenía el poder de la sorpresa y el justificativo de la venganza. Me sentía el dios de la guerra a punto de lanzar su furia sobre la tierra, pero, dejé pasar el tiempo y el plato de la venganza se enfrió más de la cuenta. Un día, estaba sentado en las escaleras que daban acceso a las aulas, cuando este tipo se me acercó y preguntó: —«¿Por qué me miras así? ¿Te he hecho algo?» —Me sorprendieron mucho sus palabras, pese a haber sido más grande que yo, ni siquiera buscaba un enfrentamiento, solo quería una respuesta. Pensé por un par de segundos y mirándole a los ojos le respondí: —Este colegio me pone de mal humor, nada personal—. Aquel que me había ganado una batalla, estaba ganándome la guerra. No solo me puso en evidencia —quitándome el factor sorpresa— sino que me hizo dar cuenta de lo estúpido que había sido. (...) Desear la muerte por un mal chiste solo se me puede ocurrir a mí.

4.6.09

No dejes para mañana (Cap. 6)


Palacio de la Mentira. // El espacio que deja la neblina tiene la forma de un gigantesco domo. No hay paredes ni mobiliario.

Hipocresía: Muy bien Orgullo, vamos a actuar de acuerdo al plan.

Orgullo: Mis clases de baile han sido un éxito, ya puedo hacer el ocho.

Hipocresía: Me alegro. ¿Estás borracho?

Orgullo: Un poco.

Hipocresía: Estupendo.

//Hipocresía camina al centro del salón y aplaude para llamar la atención de los presentes//

Hipocresía: Damas, caballeros. Muy buenas noches. Bienvenidos sean todos y cada uno de ustedes. Esta noche es muy especial, pero no pretendo aburrirlos ya que todos conocen la historia. Disfrúten la fiesta y no se preocupen por la hora. Quiero agradecer a Mentira por prestarme su palacio, a Orgullo por apoyo incondicional, a Diestro y Siniestro por la logística.

//La fiesta da inicio//

Hipocresía: Aburrimiento, tanto tiempo. ¿Cómo has estado?

Aburrimiento: Lo mismo de siempre.

Hipocresía: Veo que has cambiado de look.

Aburrimiento: Es cierto.

Hipocresía: Se te ve muy bien.

Aburrimiento: Gracias.

//

Hipocresía: Estas luces son una maravilla ¿dónde las consiguieron?

Siniestro: Es mejor que no lo sepas.

Hipocresía: Como prefieras... ¿Dónde fué Diestro?

Siniestro: Ahí viene.

Diestro: Todo está listo.

Hipocresía: Recuerden que si todo sale bien, quedarán a un paso del paraíso.

Diestro: Cumpliremos con nuestra palabra…

Siniestro: …Y esperamos que cumplas con la tuya.

Hipocresía: Esta noche sucederán cosas, lo huelo en el ambiente.

//

Hipocresía: Sabría que vendrías.

Locura: Estoy en donde debo estar ¿Donde está Deseo?

Hipocresía: Pensé que vendrían juntos.

Locura: …Un momento, ¿cómo te enteraste?

Hipocresía: ¿Cómo me enteré de qué?

Locura: Deseo te lo contó.

Hipocresía: Deseo no sabe mentir, eso es todo. Mandaré un transporte. Deseo estará aquí para la medianoche.

Locura: No te preocupes, iré yo misma.

Hipocresía: Eso es completamente innecesario. Además, te perderás el concurso de baile.

Locura: ¿Dijiste de baile?

Hipocresía: Sí, empezará dentro de muy poco.

Locura: ¿Puedo participar?

Hipocresía: Sí pero necesitas una pareja. Se me acaba de ocurrir algo. Es fantástico.

Orgullo: ¿Alguien dijo pareja?... Oye, Locura, que gusto verte.

Locura: ¿Con quién viniste?

Orgullo: Solo.

Locura: ¿Sabes bailar?

Orgullo: Qué te hace pensar que no.

Locura: ¿Bailamos?

2.6.09

Curso de diseño Avanzado 2/10


Parte 1: Comprender el espacio.
El punto es una promesa de ser. Cuando finalmente se decide, fija otro punto como destino y se dirige resueltamente hacia él. Si el movimiento es lo suficientemente rápido, puede engañar al espectador y asumir una nueva estructura. Lo que vemos en realidad, sigue siendo un punto, —persistencia retiniana— pero parece otra cosa. Esta visión —puntos en plena fuga— es lo que entendemos como una línea. La línea, al igual que sus predecesores, son amantes de la velocidad, por eso, cuando una línea se pone en movimiento, se convierte en un plano. Cuando dos planos se juntan, forman un biplano y más de tres forman una planicie. Si un plano decide seguir con la carrera, puede convertirse en una pared o un edificio de departamentos. Los planos que se desplazan verticalmente suelen llamarse pisos.

PROYECTO POLLO (10/100)

Antecedentes:
KFC mata como 750 millones de pollos al año. Los protectores de los derechos animales han encarnizado protestas y elaborado campañas para concienciar a la gente de tan inhumanas prácticas. La cadena de pollos con más franquicias a nivel mundial no tiene el menor interés en mejorar el estilo de vida, de quienes dan la vida por ellos.

Objetivos:
Elaborar una campaña para concienciar a la comunidad sobre la terrible realidad de los pollos de criadero. Se invita a participar con dibujos, poesía, etc., todo vale.

Observaciones:
Se recomienda trabajar a nivel de boceto.
Los archivos deben ser enviados a: triplesentido@gmail.com.

1.6.09

Lucas


Detrás de mi edificio vivía un niño llamado Lucas. De vez en cuando coincidíamos en el parque para jugar canicas. Un día, le conté de un lugar en el que se podían ver de cerca, serpientes, arañas y sapos. No tardé mucho en convencerlo para que me acompañe. Seguimos el trayecto del río hacia las afueras. Las construcciones eran cada vez mas escasas y empezaron a aparecer pequeños rebaños de ovejas y cabras. Nos acercamos al río y empezamos a saltar sobre las piedras. Entonces, apareció una enorme serpiente de color verde. Lucas se asustó y cayó al agua.

El golpe no le causó el menor daño, pero se puso a llorar desconsoladamente en cuanto miró su ropa. Se había ensuciado tanto —para colmo vestía de blanco— que su madre terminaría enterándose de todo. Por suerte, una señora que se encontraba lavando se ofreció a ayudarnos. Dejamos las prendas extendidas sobre una gran piedra y nos sentamos a esperar. Cuando cayó el sol, la ropa seguía mojada. Era hora de volver. Un grupo de vecinos se había organizado y patrullaba los alrededores del edificio. Al vernos llegar se armó el escándalo, por suerte, nadie me conocía. Aparecieron los padres de Lucas y se lo llevaron de las orejas, sin la menor intención de disimular lo que le esperaba. El resto se dispersó rápidamente. Me deslicé a casa, afortunadamente, mi madre no estaba al tanto de la situación.

Me senté a ver televisión pero el rostro de Lucas seguía en mi mente. Muy seguramente todavía debería estar recibiendo una paliza. Le dije a mi madre que tenía que ir a casa de Lucas para recoger algo y me permitió salir. Toqué a la puerta del departamento en el bajo del bloque seis. La mamá de Lucas abrió la puerta. En medio de llantos le conté que era yo quien había llevado a Lucas al río. Al terminar, una voz desde el interior pidió que se me haga pasar. En el comedor del departamento, una familia grande me observaba amistosamente. Al parecer, la mesa estaba servida.