17.6.13

Reyerta


Tres mohicanos y tres cheyenne apostaron sus mujeres en una carrera de caballos. Mala decisión para cheyenne por una razón muy sencilla: estos eran reconocidos por la belleza de sus mujeres más que  por sus caballos. Chepi, el más viejo, lo sabía muy bien, pero se calentó discutiendo sobre la caza de bisontes que su orgullo no le permitió considerar la posibilidad de una retirada. Para hacernos una idea, repasemos los nombres de los caballos seleccionados para la competición. Del lado cheyenne (traducido del cheyenne y mohicano respectivamente): El que ágil surca la hierba, como primero; Espíritu Ligero de las llanuras, como segundo, y para cerrar, Saltarín; (nombres que bien podrían ser de conejos); en el lado mohicano tras una intensa discusión escogieron a: Trueno del Cañón, Flecha Pálida de Oriente a Occidente y como último y favorito: Furia Invisible del amanecer. Las cosas sucedieron tal cual lo esperado. El mohicano Kasia, sin despeinarse, les hizo morder el polvo a todos; algo que gustó a muchos pero que no asombró a nadie, ya que Kasia no solo era el más veloz de los mohicanos sino de toda la región. Sakuna, primo hermano de Kasia, la tuvo un poco más difícil, asediado hasta la recta final por los más veloces de los cheyenne, sin embargo, ya para llegar a la meta, Sakuna se vió peleando por el segundo lugar con Achak, su hermano menor de quince años. Llegaron muy apretados. La decisión estuvo plagada de polémicas, pero finalmente, el viejo Chakna dio el veredicto, otorgando al mayor de los dos el primer lugar. La verdad es que Achak ganó por una cabeza pero Chakna sabía que Sakuna era mal perdedor.y no quiso problemas. Los que lo vieron, cuentan como Achak sorteó a Chochocpi y luego a Chochmo. Cuentan también que ya en la recta final hizo lo mismo con Chepi y que pocos metros antes de la línea final, por qué no decirlo, rebasó también a Sakuna por una cabeza (de caballo). Esa misma noche, durante la celebración, cortesía del pueblo cheyenne, Achak achacó a Sakuna el mal veredicto del viejo. Sakuna, que en el fondo sabía que había perdido, reaccionó mal, y en vez de retar a Achak a una carrera, o a un duelo de otra índole como habría cabido para limpiar su honra, le saltó encima y le partió el encéfalo de un hachazo ante la mirada estupefacta de su madre, primos, amigos y hermanos. Achak murió de un hachazo y ese es el fin de la historia, una prueba contundente de que no siempre el que se pica pierde.

2.6.13

Es merengue, no es merengue


El centro comercial es una galaxia; las mujeres fértiles, planetas templados y habitables; los niños, satélites. Yo soy un cometa del que nada se sabe, mi cola es el producto de la combustión de mi ego y crece cuando soy mirado por encima del hombro. Tengo órbita incierta y por esta razón soy de cuidado: los medianos sólidos me temen por los cráteres, los gigantes gaseosos por las penetraciones, y las estrellas por las manchas; pero eso no es todo: también puedo derretir el hielo de los planetas fríos o cambiar la inclinación de los más pequeños. He brindado falsas esperanzas, lo sé, pero no es mi culpa que me confundan.

Denegri's dream

Me levanté asustado por el sonido de dos voces. Lo curioso es que estaba soñando: soñando que soñaba y que me despertaba. No pude ver mi cue...