
El glorioso Deportivo Ovni fue avistado esta mañana luego de una larga temporada de ausencia. La falta de ritmo se reflejó en el marcador y aunque pocos fueron los goles recibidos quedó en evidencia la falta de convocatoria y la necesidad de refrescar las líneas. De nada sirvió la maña ni la experiencia de sus estrellas. Fueron pasados por encima como si de un equipo amateur se tratase. Todos los que recordamos con nostalgia las hazañas de este tradicional equipo nos preguntamos si estamos a punto de presenciar la caída de un ídolo. Como si no bastase para decepcionar a los más devotos de sus hinchas, varios de sus jugadores fueron vistos horas después del partido en alegre ingesta de cerveza y contínua sesión de porros. Habrá quien piense que el equipo se ha convertido en una manada de flojos y no los culpo; a mi modo de ver actuaron así porque se tienen confianza. No me extrañaría que den una sorpresa el próximo partido.