4.3.09

El comedido (parte tres)


Miré por el visor para ver quién estaba tocando. Era un enorme sujeto de raza oriental con un peinado rarísimo. Tenía un tatuaje en el cuello, ...una especie de serpiente o dragón. Su cara estaba llena de piercings e incrustaciones metálicas. Tenía unas profundas ojeras y parecía no haber pegado ojo en algunos días. Estaba visiblemente enfadado y nervioso... —¿Quién es?- pregunté. —¿Dónde está la mujer?- dijo el extraño. —Bajó por las escaleras- Respondí. —...por tu bien, espero que así sea—. Tenía un extraño acento oriental; rápidamente, dio media vuelta y se lanzó por las escaleras. Esperé tres segundos y salí al pasillo. Mientras esperaba el ascensor los pasos del gigante ensordecían por las escaleras. Pulsé el cero y me miré en el espejo. Estaba sudando y mi reflejo evidenciaba sin posibilidad de error que estaba muerto de miedo. Al salir del ascensor casi me choco con ella. —¡Alguien te persigue!— le dije. Se quedó mirándome con los ojos muy abiertos, entonces, en un acto no consciente la tomé del brazo y la arrastré hacia la calle. La noche era clara y tranquila. Dimos vuelta al edificio. El lugar del accidente estaba infectado de curiosos. Nos mezclamos con la multitud y cruzamos en diagonal al otro lado de la avenida. Subimos por una transversal volteando la cabeza cada tres pasos para cerciorarnos de que no nos estuvieran siguiendo. Después de dar vuelta a la esquina, la tomé de los hombros y la sujeté contra la pared. —¿Qué pasa aquí? ¿Quién era ese tipo?— le pregunté -¡Suéltame¡ dijo, ...te lo contaré despues-.

8 comentarios:

Martín dijo...

El cuadro es parte de la serie 'La leyenda del tío lobo' de Gustavo Toaquiza, artista de tigua de la provincia del Cotopaxi.

LG dijo...

—¡Alguien baja por las escaleras¡ —grité.

GRITAsTEEEEE!!!! más mudo!!!! primera vez que me suena a mentira.
Liliana.

Martín dijo...

ja ja ja, justo le había cambiado.

Martín dijo...

Ser transgénero tiene sus deficiencias. Bien dicen que el que mucho abarca poco aprieta.

lappel dijo...

-Ah, ya le entiendo -. Toque, tóqueme los brazos.
El capitán la trajo hacia sí y manipuló sus hombros.
-Puede valer- dijo el capitán
-Es una chica- dijo Didiche- . No podrá pelear.
-¿En qué conoces tú que es una chica?- dijo el capitán. , , ,
(Boris Vian)

Martín dijo...

ficticio, no tan ficticio, ninguna de las anteriores...

Anónimo dijo...

...y ...¿las posteriores?

Martín dijo...

no están escritas.