28.9.10

pulsión.com



No se hable mal de lo que pierde. La fugacidad del instante que insistimos ver como eterno. La prótesis de la dependencia y el necesario disfraz para intentar asumirlo. Sueños recurrentes y secuencias de cuentos infantiles. El hambre del día a día, noche a noche, a la sombra del canto de las sirenas. El vacío de lo que alguna vez estuvo lleno. La violencia ahogada en las aguas de lo cotidiano. Cuanto impostor y cuanto loco a sus uñas. Al margen de cualquier objeción, nada nos hace ser otros. Nuestra inmutabilidad sobrevivirá al más brutal embiste de las circunstancias. Quien no respeta lo que tiene, sabrá defenderlo cuando lo pierda.

10 comentarios:

Carla dijo...

Waw! Que interesante lo que escribiste...
Muy buen post!

La Sombra dijo...

Siempre he pensado que todo tiene doble sentido pero tenerlo triplemente es ya fantástico. Muy bueno el post. Desde Calados te hemos conocido a través de los premios 20 blogs y ha sido una suerte. Felicitarte por tu bitácora y pasaremos a seguir leyéndote.

Saludos.

Desclasado dijo...

Martín, a España están llegando noticias inquietantes sobre Ecuador. ¿Qué tal estás?

Martín dijo...

La situación está normalizándose, me encuentro de maravilla en la calidez de mi hogar viendo un poco de noticias.
Un abrazo.

Desclasado dijo...

Pues me alegro porque aquí las noticias llegan muy confusas.

Un abrazo.

lele dijo...

¿perdiste algo en mi ausencia?

Martín dijo...

es una pregunta retorica?

lele dijo...

¿hasta cuándo espero, puesta, respuesta? No se hable mal de lo que se pierde, eh!, , ,

Martín dijo...

a veces no me acuerdo ni de lo que tengo, te encanta ponerme a pensar más malaaa, jajaja.

cukúya dijo...

Empiezo a creer en la genialidad.