19.12.08

La piscina


En un pueblo cercano a la capital, luego de haber sido denegada por más de diez años consecutivos la propuesta para la construcción de una plaza de toros. Los vecinos y la comunidad, en general, entendieron de una vez por todas que hasta que el pueblo no tenga cien mil habitantes, no se aprobaría dicha petición. En la carta de desaprobación del proyecto, les sugirieron alternativas más acordes a la realidad de dicha localidad. Entre ellas: una gallera, un coliseo polideportivo o una piscina.

La gallera fue inmediatamente desechada de las alternativas. No querían promover las apuestas, bastantes problemas tenían ya con los juegos de cartas. El polideportivo resultaba innecesario ya que dos de los tres colegios del pueblo contaban con coliseos techados equipados para cualquier exigencia deportiva. Y la piscina, aunque pudo ser una buena idea, fue desechada por alcalde, ya que, según sus propias palabras, podría propiciar antagonismos entre los que saben y los que no saben nadar.

Hace poco me enteré que el pueblo ya tiene 98 mil habitantes. He escuchado que no se venden condones en las farmacias y tampoco píldoras del día después. Que cada hombre del pueblo tiene al menos diez hijos. Que las escuelas tienen cursos de cien alumnos y que los profesores llenan los horarios con clases de educación sexual. Que el alcalde, aunque está viejo, aún espera ver su sueño hecho realidad, justo en el terreno abandonado, donde hace ya algunos años, se pudo construir una piscina.

2 comentarios:

LilianaGutiérrez dijo...

Me contaron y te cuento que, fueron los buscadores de proyectos a una población azuaya, , , la encuesta vomitaba por la creación de una piscina, ¿piscina?????, , , para ahogar a los sociólogos?, ja ja ja
Noooo, vea, es para aprender a nadar, por si se vira el bote transoceánico.

Martín dijo...

¿?Se puede aprender a nadar en el rio??? ¿Qué tal en el mar?? .. No hay nada como una buena piscina. Siempre y cuando no expendan bebidas alcohólicas.