18.2.09

¿Fuego?


Los últimos trabajos del laureado guionista Patrick Jones han superado todas las expectativas. Su último film, Kamchatka´s dream, ha roto records de taquilla, superando con creces al bien ambientado film de Estéve Lafferson The road, the toad and the eagle .

La pantalla fundió al negro. La gente se apresuró hacia la salida. Me acurruque en la butaca y empecé a comerme las uñas. Cuando la sala terminó de drenar cinéfilos, crucé mi maleta al hombro y me dispuse a salir.

Parket sale del cine. Una cadenciosa e irritante melodía se suma al sonido de sus pasos. El pasillo está decorado con fotos de directores famosos. Groucho Marx fuma un habano y lleva puesto un sombrero; Sir Alfred Joseph Hitchcock enseña una claqueta a punto de choque; Woody Allen se abraza las piernas. Lleva puestos unos graciosos zapatos de boliche; Tarantino sonríe sardónicamente mientras apoya su carota sobre una de sus manos. Linch, Burton, Wenders, y George Lucas —entre otros— los acompañan. Al final del pasillo hay un hombre. Viste una gabardina gris y fuma con aire desinteresado. Cuando ve salir a Parket cambia bruscamente de actitud. Tira el cigarro y esconde las manos en los bolsillos. El ritmo se acelera. Los planos son cada vez más cerrados. Al llegar al final del vestíbulo, el extraño intercepta a Parket y le pide un cigarro. Parket contesta negativamente. Cuando éste se voltea con dirección a la salida, el hombre de gabardina saca un revólver y le dispara dos veces por la espalda.

Mientras más hacía memoria, más similitudes iba encontrando. No necesitaba más pruebas, estaba siendo espiado. Me sentía como Burbank en el Show de Truman. Tomé aire y apresuré el paso. El pasillo estaba casi vacío. Entonces lo vi, en toda su falsedad. Era el mismísimo bigote de Groucho Marx —Claro que no estaba posado en Groucho sino sobre la cara de un delgado hombre de negro—. Se me heló la sangre. Escuché un ruido detrás de mí y un hombre parecido a Alfred Hitchcock me pidió paso. Debió haberse quedado chorreado en su butaca, estaba seguro de haber sido el ultimo en salir de la sala. Revisé mis bolsillos: la fosforera, la billetera, el boleto, el dinero, todo menos los cigarrillos. Pensé en correr a buscarlos pero... ¿y si aparecía mientras intentaba huir? No tendría un cigarrillos que ofrecer. Di media vuelta y fui a buscar los cigarrillos.

Parket quedó inmóvil sobre la alfombra roja . La sangre reflejaba los destellos de las luces de neón.

Encontré los cigarrillos y me dirigí rápidamente a la salida, al llegar al pasillo fijé la vista en la alfombra. No quería encontrarme con Woody Allen, peor con Tarantino. El vestíbulo estaba silencioso y vacío. Salí a la calle riéndome de mi estupidez y de mi cobardía. Estaba haciendo señas para detener un taxi cuando escuché una voz a mis espaldas... ¿Tiene un cigarrillo? Rápidamente desenfundé la cajetilla de mi bolsillo y extendí el brazo. El extraño tomó uno y me dio las gracias. Di media vuelta y antes de poder dar un paso escuché... ¿Tiene fuego? ...¿Fuego? —contesté. Busqué en mi chaqueta, luego en el pantalón, luego otra vez en la chaqueta, nuevamente en el pantalón, en los bolsillos de la camisa...

7 comentarios:

lappel dijo...

Fuego, oh!, por fuego, ah!, allí esta Carrie, , ,
Carrieeee!!!! CarrieWhite....fire please!!

Martín dijo...

Acaso no fué el fuego de su espíritu el que le hizo vivir 116 años?

lappel dijo...

debate
espíritu / tiempo
¿Fuego?

CARLA BADILLO CORONADO dijo...

"Uno no puede leer el mismo libro dos veces. Uno no se puede enamorar dos veces de la misma mujer."

O por lo menos no de la misma forma.

... hay libros a los que siempre se vuelve, porque nunca acabaremos de leerlos.

Abrazo.

Martín dijo...

Hay historias que nunca terminan...

Mariel Ramírez Barrios dijo...

de verdad
me gusta leer los comentarios...Me cuesta entender hasta ahora los que leì.
Aquì va el mìo.
Admiro a la gente joven capaz de escribir tan bien.
Aplaudo
un fundido en negro ,planopticado al revès,FIN,telòn lento.

Martín dijo...

M: Que interesante... me dan muchas ganas de adaptarlo el final ...estoy consciente de que le falta algo.