14.4.09

Prematuros y tardíos


Me encanta complicarme la vida. Un cromosoma defectuoso hizo de mí, una insaciable bestia en contínua búsqueda de problemas. Una figura paterna o unos buenos palos, pudieron haber servido de algo en su debido momento pero es claro que el mío no fué el caso. Los primeros años de mi vida estuvieron cargados de intensidad y aventura. Guardo en mi cabeza cientos de pasajes e historias repletas de sentido y moraleja. Llevo conmigo la experiencia de una muy bien vivida infancia y aunque siga siendo un niño, —en ciertos aspectos— he madurado un tanto.

Hay gente que nunca resolvió cierta estapa de su vida y dan la impresión de que quisieran permanecer sumidos en una eterna infancia. Son muchos y abundan en este lado del mundo. Viven con sus parientes hasta que son adoptados por sus cónyuges y hacen del matrimonio un jardín de niños con niños. Este tipo de personas viven ignorantes de las delicias del mundo y cargan a sus espaldas un plácido sistema de valores y creencias transmitidas y repetidas hasta la saciedad, forman parte de una realidad establecida y nunca se dan el tiempo de reflexionar.

Los adolescentes tardíos son una sutil variación de los hombres-niño. Éstos se esforzaron tanto por ser alguien que se perdieron de ser por sí mismos. Pasan la vida entera tratando de tener nuevas experiencias y se arriesgan siempre y cuando les estén guardando las espaldas. Sienten que han perdido algo y lo buscan incansablemente. Los tardíos pueden parecer ridículos pero son melancólicamente sinverguenzas. Son capaces de cambiar el credo por la letra de una canción. Tratan de ser joviales pero siempre están dentro de la predictibilidad. Divierten y cansan a intervalos.

Los adultos-jóvenes sostienen el mundo, habitan las oficinas y los supermercados, tienen sus billeteras llenas de tarjetas de presentación y tarjetas de crédito o débito. Se relacionan estríctamente dentro de sus circulos sociales con contadas excepciones. Algunos viven de la venta o del alquiler de sus bienes, y otros, en cambio, de su trabajo. Todos mantienen cierto estilo de vida, son selectivos y a la vez estratificados, tipificados. Su vida es una línea contínua sin acelerones ni sobresaltos. Son en suma, el condumio del sistema. Son personas que suelen decir la verdad y pagar sus préstamos, gente que espera el domingo por la mañana para jugar fútbol o para ir a misa.

Pocos, muy pocos llegan a ser viejos. Los verdaderos ancianos sobrepasan la experiencia vital. Su mirada pertenece a otro mundo. Han agotado el abanico de la experiencia humana y secado el pozo del que se alimenta el espíritu. Conocen todas las historias y están de pie frente al umbral con la verdad entre la lengua y el paladar. Han tocado a la puerta y esperan ser recibidos. Son los invitados a formar parte del próximo nivel de experiencia humana, son los graduados del proyecto mundo. El cuadro de honor de la humanidad.

Trato de enfocar la fuerza de mi espíritu en tareas productivas, antes me conformaba simplemente con mantenerme ocupado. Tengo mucho por hacer pero pocas ganas de hacer lo que tengo que hacer, sinceramente, prefiero hacer cualquier otra cosa. Renuncio a ser conductor de fanatismos y falsas creencias —aunque me equivoque— prefiero ser el fundador y único seguidor de mis propias creencias. Y todo esto no es una simple coincidencia, no es cuestión de suerte que esté aquí y no allá, que me gusten las aceitunas y no las pasas. Todo tiene un porqué que desconozco y del cual desconfío. Me gusta desmentir lo dicho, refrescar la memoria con nuevos puntos de vista. Siento que debo transgredir la regla, saltar la cerca, lanzar la piedra contra el cristal y correr rápidamente hacia ninguna parte.

6 comentarios:

liliana dijo...

...Y todo esto no es una simple coincidencia,QUIZÁ ES UNA COMPLEJA COINCIDENCIA, COINCIDIR VEA! ES CIENCIA MAYOR, , , QUIZÁ LO QUE NO SEA, SEA UNA CASUALIDAD, ... Me gusta desmentir lo dicho, refrescar la memoria con nuevos puntos de vista. Siento que debo transgedir la regla, saltar la cerca, lanzar la piedra contra el cristal y correr rápidamente hacia ninguna parte.CORRIENDO VEA!, NOS HALLAMOS, ¡VAYA COINCIDENCIA!,

R dijo...

Creo les falta una ERE

Martín dijo...

L: A eso se lo podría definir como: golpe de suerte.

Martín dijo...

R: Todo areglado.

R dijo...

jiiiiiiii jiiiiiiii ¿Areglado?
Veo tienes problemas de R

Martín dijo...

Entrre otrros... ¿Bienvenido o bienvenida?