13.10.09

Interme-dios


Vivimos en permanente contradicción. Descartes contempló la vida humana en términos de paradojas: «la personalidad humana, que combina mente y cuerpo, es en sí misma paradoja y contradicción». Si nuestra misma existencia es un misterio sin resolver, no nos queda más que asumirnos en la incertidumbre —el famoso absurdo del que hablaba Jean Paul—. ¿Hacia dónde vamos? ¿De dónde venimos? Muchos creen saber desconociendo de lo que se sabe, otros saben pero creemos que no es suficiente. A fin de cuentas, en todo individuo reside el poder de transformar la visión del mundo. Donde termina la explicación empieza la especulación. El universo fue creado en tres días ¿Se han fijado en la evolución de los platillos voladores? El humano es una fuente inagotable de energía boba: La energía boba impulsa la voluntad del absurdo, sostiene el sentimiento de colectividad y permite el trabajo en equipo, aunque por otro lado, también es causa de roces e incompatibilidades. Es una energía poco confiable, cuando la gente se deja llevar por ella puede esperarse cualquier cosa. Esta energía no desaparece, se transmite. En términos energéticos, lo saludable es mantener una polaridad neutra. Cuando nos juntamos con personas negativas cedemos nuestra energía positiva involuntariamente; para estos casos la simple aproximación funciona. De la misma manera y en el sentido contrario, —principio de contradicción antioqueño— si estamos rodeados de personas positivas corremos el riesgo o el beneficio de homogenizarnos hasta llegar a un estado de entropía energética igual a cero. El pesimista es un hombre calibrado hacia el negativo y busca estar rodeado de gente con carga opuesta. Los polos similares simplemente se repelen y todos los estados intermedios son prueba o excepción de lo mismo. La energía es un hecho y de hecho he podido experimentarla de manera superlativa más de una vez. La energía boba reserva un color para cada individuo; factores como el clima, la educación y la política inciden de manera preponderante en la carga general del sistema, por eso, todos los miembros de un colectivo debe emparejar su tonalidad con el grupo para luego vestir el color de quién lo recibe. En el caso de los iluminados —que no temen ni vivir ni morir— bien podrían tener auras blancas como psicodélicos brotes de energía vital. Es curioso..., de todo hay en donde nada alcanza.

8 comentarios:

Martín dijo...

En portada: Daniel Johnston sosteniendo una foto de los escarabajos sin ritmo.

TAMIA dijo...

Q pensamietos y refleciones y la foto excelente manera de dicerlo o omitirlo todo

lappel dijo...

oye!, iluminado, iluminadeins, , , qué foco!, lo que escribes, , , nos gusssta!!!

Quinquina dijo...

grande como siempre, pero...
muy sugestivo, muchos danieles en tu vida verdad???

Martín dijo...

No te mentiré, conozco algunos.

Quinquina dijo...

chiiiiiiiiiii

Quinquina dijo...

y cuales son si se puede saber???

Martín dijo...

Dame una buena razón para contestarte la pregunta y lo haré con mucho gusto.