26.10.09

La manzana de la discordia


Hay personas cuyo paso por la vida deja profundas huellas. Tal fue la fuerza de sus trancos que su eco aún retumba en nuestros corazones. Unos son producto de la necesidad y otros del aburrimiento. El señor Chaplin —por ejemplo— tuvo que ayudar a su madre entre idas y venidas del sanatorio. Cervantes, en cambio, encontró una productiva forma de matar el tiempo en privación de su libertad. Los hay con más suerte pero no es el caso de los esclavos de sus complejos: Napoleón luchó contra su estatura con la ayuda de cañones y ejércitos; Maradona lo hizo con goles y cocaína. Hay quién desarrolla la virtud por simple proximidad y hay quien de ella carece por completo. La ausencia de virtud no representa un problema si de cierta manera se ignora, ojos que no ven... La virtud es intuición y memoria. A veces las palabras no bastan para definir emociones, pero tengo la sensación de que el sufrimiento cumple un factor importante en el desarrollo de nuestras destrezas. La sensación de vacío no se sostiene en sí misma para justificar la enfermiza búsqueda. La ansiedad potencia la virtud y el vicio, la tenacidad bien puede nacer del capricho y la especialidad de la incomprensión ante la diversidad. Unos surgen y otros se hunden en el anonimato, otros llegan a tomar la cresta de la ola y pierden el equilibrio para ser devueltos a la arena de la mediocridad; otros ganan hasta no poder más para no volver a ser más que otra cosa. El espíritu se manifiesta en forma de instinto. El miedo a la muerte y la ley del más fuerte. Buscar la igualdad para evitar el enfrentamiento. La sociedad ideal es la que no necesita medios de represión para mantener el orden. El bienestar social y la calidad del espacio público aseguran la armonía del sistema, pero como sabiamente describe el Ying-Yang, en el seno de la tranquilidad se gesta la discordia. ¿De qué manera nos afecta la comodidad? y ¿qué vendría a suceder en el sentido opuesto? Todo acto brutal tiene su punto de orden, como cuando la conciencia, privada de las riendas del ser, da paso a un comportamiento desbocado producto de pulsaciones inconscientes; luego de performar acciones fatales, es devuelto a su cauce para ser testigo de los efectos que provocaran sus acciones. El miedo se presenta otra vez en forma de locura y la personalidad se desdobla. Pensar entre tres debe resultar más eficaz pero basta con que dos se pongan de acuerdo para volver al caso anterior. La personalidad múltiple, digamos del tipo: castigador-ludópata-impotente-calculador-bromista puede llegar a complicarse un poco, pero cuando logra ponerse de acuerdo...

5 comentarios:

liliana dijo...

mientras veo en portada esas manos igualadas,enfrentadas, , , leo "Buscar la igualdad para evitar el enfrentamiento" y confirmo "que el sufrimiento cumple un factor importante en el desarrollo de nuestras destrezas" yyyy "La ausencia de virtud no replesenta un problema si de cierta manera se ignora, ojos que no ven...
verás esa ele que suena, quizá replesente un ploblema, ja ja ja!!!!

Martín dijo...

Uyyyyyy!

Quinquina dijo...

dime martin que le dice el angel rubio a marilin manson???

Martín dijo...

tal veze halaga su sombrero...

isis de la noche dijo...

"el sufrimiento cumple un factor importante en el desarrollo de nuestras destrezas"

síp..

La locura a veces es la forma de huirle al miedo, cuando ya no se ha encontrado nada de la realidad a lo que asirse para no caer al vacío.. en los confines de la inconsciencia ya no se teme a nada...