23.11.09

Basta de miedos auto infundidos


—¿Qué importancia le das al dinero?
—Soy del tipo derrochador. A veces me sobra, pero generalmente me falta.

—¿Se puede vivir así?
—Soy prueba viva de que se puede.

—¿No te preocupas por tener un auto, una casa, una familia?
—Por el momento me preocupo por mejorar en lo que hago.

—¿Te consideras ambicioso?

—Me considero más atrevido que ambicioso.

—¿Cuál es tu mayor fortaleza?
—Aprendo con facilidad y me adapto rápido.

—¿Cuál es tu principal debilidad?
—Me tomo las cosas demasiado en serio y bromeo con frecuencia.

—¿Te consideras egoísta?
—Soy generoso con lo que tengo y con lo que sé, pero un tanto egoísta de mi tiempo y espacio.

—¿Quién eres en realidad?
—No lo sé en realidad.

—Me contaron que robaron tu bicicleta ¿Quieres decir algo al respecto?

—Imagino que algún pobre hombre pasó por ahí y no pudo desaprovechar la oportunidad. Tal vez lo hizo por necesidad y devolvió a su casa un pan que por causa de la bebida, había desatendido en su mesa; Tal vez solo sea otra de sus fechorías y se encuentre relamiendo de astucia en algún barrio de clase media. Sea cual fuese el caso, si esa es su única forma de sacar ventaja en la vida, debe tratarse de un ser carente de toda virtud. Al infierno con él.

3 comentarios:

Campanita dijo...

Interesante... buen punto el del final jeje

lappel dijo...

-¿La reconocería?
-A toda virtud?
-nooooooo!!!! A la bicicleta!!!

Marko dijo...

Que relajado!!!