9.2.10

Call


Despertó sin saber que lo mejor habría sido quedarse en cama. Como era su costumbre antes de hacer o pensar otra cosa repasó sus vivencias nocturnas. Hasta ese entonces nunca había soñaba dos veces con la misma persona. En el sueño, ella confesó sentirse atraída por él para después provocarlo sin éxito. Eso era todo. Se sentó en la cama y se sintió molesto, solo se trataba de un sueño y no habría pasado a mayores. Se masturbó antes de salir de la cama, se puso un pantalón sucio y fue a escribir algo en el computador. Antes de contestar una llamada se preguntó: ¿ésto es amor? El interlocutor resultó ser un viejo compañero del colegio interesando en contratar sus servicios. Entre una vuelta y vuelta se les fue el día. Por la noche, se instalaron para disfrutar de un tinto. Como no se habían visto en mucho tiempo no les faltó de que hablar. Todo habría discurrido de lo más normal si no hubiese sido por que C interpretó mal un par de detalles. El día anterior, C había recibido un mail de corte sexista cuyo contenido quiso compartir con su invitado; no se consideraba de ningún modo machista pero el Código del verdadero varón había logrado sacarle un buen par de carcajadas, sin embargo, dicho código no causó el efecto esperado en su interlocutor y C -varón hasta la fecha- supo que dicha actitud no era propia del código antes mencionado ni de ninguno que se le parezca. Luego estuvo el asunto de la revista; M reconoció a Rimbaud en la portada de una Fe de erratas, quien víctima de un montaje –fiel a la historia- aparecía junto a otro homosexual en disfrute de un clásico mete y saca. Llámese intuición masculina pero C decidió comportarse tan varón como fuese necesario. Terminado el vino C propone y anima a su acompañante a salir en busca de acción. M accede con condiciones pero accede. Toman el auto y se dirigen rápidamente a un respetable bar. El lugar esta vacío así que se pegan un par de tragos y deciden –aunque en principo fue idea de C- dirigirse a un club privado detrás de un hotel de cinco estrellas. Ya en el lugar, un par de señoritas se les acercan. C habla con dificultad y M conversa hábilmente de precios con la más alta. El reaparecido amigo, en pago a la ayuda que C le dió, abrió su billetera y se puso a contar la plata con la resuelta idea de terminar la noche con broche de oro. C no se lo pensó dos veces, su pareja era vulgar pero bien dispuesta. Una señora gorda los escoltó hasta el séptimo piso de un edificio contiguo al establecimiento. C fue a la izquierda y M a la derecha. Veinte minutos después la misma señora apareció y lo acompañó a la calle. Pudieron haberse detenido aquí pero no, fueron en busca de un cajero para sacar más dinero. Con la música a todo volumen recorrieron los alrededores sin éxito. C confesó tener dinero y se dirigieron a su casa. Para cuando quisieron continuar la fiesta todo estaba cerrado o apagado -como el celular de sus nuevas amigas-. Muy de mala gana convinieron irse a dormir, -aunque en realidad haya sido idea de M- pero eso sí, cada cual para su casita.

11 comentarios:

TAMIA dijo...

Apesar de la anastecia que le pones es super sincero y autectico ,excelente post

liliana dijo...

ahhhhaberlo sabido vea!, , , 20 minutos valió el refrigerador?

Anónimo dijo...

brother, mi email es jmolina_r@hotmail.com. Avisa para salir con el Pato.

José

lappel dijo...

chiiiiii!!!, Call
Como no se habían visto en mucho tiempo no les faltó de que hablar. Todo habría discurrido de lo más normal si no hubiese sido por que C interpretó mal un par de detalles. Esto es para que José le diga a Pato

Martín dijo...

Pues ni a J ni a P los he visto últimamente, no obstante los conozco bien y ambos siguen al pie de la letra el CDVB.

Anónimo dijo...

Aquí es donde J (me) no entendió nada....

Martín dijo...

Bienvenido a triplesentido!!!

Martín dijo...

El CDVB es el Código Del Verdadero Varón jejeje.

lappel dijo...

ja ja ja ja, me encanta J, ¡vaya manera de entrar!!! a TRIPLESENTIDO, digo, ja ja ja, habrá que como a mi me resulta un viaje cada post. Escribe más C, de cuando se vuelvan a ver J, P.

Anónimo dijo...

No sería CDVV?

J

Martín dijo...

Tiene usted toda la razón, jeje.