23.12.08

El calorcito de tus besos


Sus manos doblan el papel. Hay una gran mesa separándonos. El uniforme le hace ver mayor de lo que es. A sus espaldas, las ventanas dejan ver una enorme montaña repleta de árboles. Me deshago del paisaje y me concentro en ella. Está sentada en una enorme sillón negro. Al terminar, salta hacia mi posición y me regala un dulce beso.

El otro día me regaló un muñequito de famoso. Ahora tiene la medida exacta de mi sonrisa. No me importa que sus ojos sean como dos grandes incógnitas, o que su tiempo sea su tiempo y no el mío. Me tiene sin cuidado el salto generacional o la intensidad de la época. La obsolescencia de la moral o la caducidad del espíritu. Solo sé que cuando está conmigo... el tiempo pasa.

Parece que esta noche tampoco vendrá a dormir.

4 comentarios:

liliana dijo...

¡qué sueño!!!, , , voy a dormir!, te dejo un beso, chau.

1:00 del 24-dic-2008

lappel dijo...

Cómo cuentan las fechas vea!!!
al final nada, diga?

...el tiempo pasa.

"la tarea más alta de todo arte, es dar, por apariencia la realidad más trascendente"
Goethe
sin tiempo, je!
L.

Martín dijo...

Aparentemente, tienes mucha razón.

fermel dijo...

muchos recuerdos con este texto! que loko!