5.1.09

Annonymous


Al norte de la ciudad, casi a una hora del centro, hay un parque con muchos árboles. Solía ser frecuentado por gente extraña en actividades no deportivas. Hoy, gracias a la floreciente iluminación, se ha expulsado a los personajes no deseados de manera definitiva.

Cuando este parque se convirtió en un lugar seguro, un vagabundo, decidió quedarse a vivir en él. A pesar de su horrible aspecto nunca resultó ser peligroso. Se ganó el aprecio y cariño de todos. Hace dos semanas, el viejo fue acusado de atacar a una niña de siete años. Los padres de la niña, hicieron una denuncia para expulsar al anciano del parque.

El sargento de policía Zambrano conocía muy bien al acusado. No entendía cómo un hombre tan inofensivo pudo haber cometido semejante acto de abuso en contra de una niña indefensa. Los encargados de tomar las decisiones estaban confundidos y no se decidían. Aunque la víctima tenía a sus padres como testigos del maltrato, en el expediente no figuraba ningún tipo de evidencia. El caso pasó a los tribunales. Con suerte, el sistema judicial no tardaría más de un año en dictar sentencia.

A la semana siguiente de la denuncia, el padre de la chica se contactó con unos cuantos parientes; fueron al parque en altas horas de la madrugada y le propinaron al viejo una paliza al puro estilo grecorromano. Ya por la mañana, el viejo fue llevado a un hospital público cercano. Murió a las doce del día.

Zambrano era el único que conocía la verdad. Pero decidió no decir nada. ¿Quién iba a creer en un sargento de policía?

Vecinos del parque, y simpatizantes, llenaron de flores la banca en la que el viejo pasaba sus noches. En un acto emotivo, se habló de la inseguridad, culparon a los skins, a los punks, a los emos, a la policía. Enterraron el cuerpo en el parque y pusieron una pequeña cruz. Como nadie conocía su nombre, la cruz quedó en blanco.

Hoy se la puede ver sin peligro. Siete municipales custodian el perímetro.

3 comentarios:

AT dijo...

Ja - ja - ja

Martín dijo...

Un parque de ficciones...

lolita dijo...

"En el mundo común de los hechos, los malos no son castigados, ni los buenos recompensados. El éxito se lo llevan los fuertes y el fracaso los débiles. Eso es todo." Tomado del blog de AT. Siento mucho el plagio pero quedaba perfecto.