13.1.09

Martes 13


Cuando era pequeño, vivía junto al cementerio. Entre tumbas y huesos, aprendió que los seres humanos hablan de los muertos como si estuvieran vivos y que en su gran mayoría se sienten mejor en la presencia de flores o ramos. Nunca los consideró una amenaza.

Una niña que acababa de perder a su madre lo recogió del cementerio y lo llevó a vivir a su casa. Su padre se negó al principio, pero no tuvo corazón para separar a la niña del gato. Nunca fue un buen padre. Cuando veía llorar a su hija no sabía qué decir. Pasaba la mano por su cabeza y le daba palmaditas en la espalda. Luego se iba a llorar en la habitación con la puerta cerrada.

Consiguieron un plato hondo para el agua y otro para la comida. Pusieron arena del jardín en una caja y la colocaron debajo de las escaleras del tercer piso. Le compraron un collar y le pusieron un nombre.

Así pasaron los años. La niña dejaba de ser niña. El gato desaparecía todos los días y no regresaba hasta la noche. A veces volvía con un pájaro o un ratón en la boca, pero la mayoría de las veces traía consigo hojas, ramitas o flores. Todas las ofrendas eran secadas cuidadosamente y colocadas en los numerosos arreglos que decoraban la habitación y parte de las escaleras.

Un martes trece, al volver del colegio, notó que su padre estaba más silencioso de lo normal. Se puso a ver tele hasta llegada la noche; el gato no asomó los bigotes. Al otro día, le preguntó a su padre por el gato pero no tuvo respuesta. Lucía extraño. Terminó de un sorbo su café y se marchó rápidamente. Antes de salir, le acarició la cabeza y le dio una suave palmadita en la espalda.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

La Julia tiene un gato, en realidad es una gata, tenía que serlo, lo que menos quieren a la hora del reparto son las gatas y además en un mundo B/N si son blancas se las llevan primero, entonces la Tranca (así se llama la gata), además de ser un tanto salvaje juega con la Julia, la dejé estar en casa, tú conoces, la casa, compuesta de 3 cuartos sin el pequeñísimo baño, la dejé la tuviera luego de que el papá de la Julia murió, y ayer vea, martes 13, ella que ya creció y tiene novio, ellas jugaron a ayer…perseguían una bolita de papel, , , , vaya coincidencia, con lo que leo, esto de traer al tiempo por los pelos, de gato digo.
Liliana.

Martín dijo...

Extraño a mi gato.