9.11.09

El comedido (parte seis)

Trinidad -así resulto llamarse- no tenía el aspecto de haber recibido una paliza. Desapareció escaleras arriba y reapareció, minutos despues, con una pesada maleta y las llaves del auto. Me hizo subir atrás y colocó la maleta en el puesto del copiloto. El guardia de la garita se concentró en sacar su mejor sonrisa y le guiñó un ojo al salir.

1 comentario:

liliana dijo...

"...la escuché abrir la cremallera y sacar algo del bolso."
uy!, qué será que saca, , , ????
será la credencial?

Asesinamé!!!