28.12.09

Il mare è pieno di pesci


En las frias noches de luna llena las parejas se esconden en sus guaridas, mientras tanto, la gente que necesita de otra gente, concurre en grupo a bares y discotecas. Como cardúmenes entre burbujas de ballena. Lo importante es no perder la compostura y evitar los problemas. Cuando el carrusel de la lujuria se pone en marcha no hay vuelta atras. Lo mejor es buscar el animalito más cercano y dejarse llevar al mismo lugar, hasta que la marea suba y el mundo desaparezca.

5 comentarios:

lolita dijo...

Y quién quisiera bajarse??? Yo creo que somos dulcemente lujuriosos los seres humanos, la perversidad es una palabra que me suena a manipulación. Existen excepciones pero creo que el ser humano es dulcemente lujurioso. Quizás me equivoco... cuestión de percepciones...

Martín dijo...

llegaste a leerlo, casi desaparece¡¡¡

Marko dijo...

Vaya apetitoso y desordenado vicio de deleite!!!

Martín dijo...

Feliz año mi estimado diletante.

isis de la noche dijo...

.. y se sienta menguar el deseo justo cuando la luna llegue a su plenitud total..