7.12.09

Consultoría de un adios


—Antes de nada quisiera hacerle unas preguntas, me gusta llevar un registro completo de mis pacientes, necesito corroborar algunos datos del formulario para poder llevar el expediente; simples formalidades..., espero no le moleste.
—No hay problema doctor, pregúnteme lo que quiera.
—¿Hace cuántos años trabaja como guardia de seguridad?
—Desde que me retiré..., soy, es decir..., era, sub oficial de la policía... más de quince años.
—¿Cuando fue la ultima vez que visitó a un psiquiatra?
—Hace tres años, cuando me echaron del centro comercial.
—Por qué lo despidieron
—Tuve problemas con una señora que quería meter a su perro.
—Y que pasó
—Pues que en medio del escándalo la señora soltó al perro y éste se lanzó contra mí.
— ¿Lo mordió?
—No, lo maté primero.
—Veo que tiene usted sangre fría.
—Yo diría que caliente doctor, las viejas encopetadas y los perros amanerados me ponen de muy mal humor ¿Ha visto usted cuánta gente se muere de hambre por ahí? Si hasta existe el mes de la mendicidad. Pero sabe que es lo peor de todo, que es a esa misma gente a la que tengo que proteger. La vida es injusta.
—Por qué cree que el mundo es injusto.
—Detrás de todos los tesoros se esconden oscuras historias.
—Entiendo su punto.
—Sabe por que está aquí.
—Claro que sí, le ruego obviar los detalles.
—Según algunos compañeros de trabajo, usted ha venido comportándose de manera extraña desde la muerte de su hermana. ¿Puede hablarme de ella?
—Mi hermana era una buena mujer, nos hacíamos compañía. Desde que murió nuestra madre nos teníamos el uno para el otro, no existía nadie más en el mundo. Ahora ella se ha ido y yo estoy solo.
—Usted es un hombre maduro pero conozco casos de personas que se han enamorado en etapas mayores de su vida.
—Nadie le presta atención a un viejo como yo.
—Lo que usted necesita son unas vacaciones. Quiero que se vaya lejos de aquí. ¿Tiene amigos fuera de la ciudad?
—No, no conozco a nadie.
—Entonces tome una ruta cualquiera y no quiero verlo en tres meses. Me aseguraré de que le depositen un adelanto.
—Y la casa, no puedo dejar la casa sola. Mi hermana… me mataría. He tenido muchas pesadillas, ideas extrañas rondan por mi cabeza.
—Su hermana ya no puede lastimarlo
—Mi hermana dice que las casas abandonadas son las guaridas favoritas de los fantasmas.
—Necesita distraerse un poco, salir de su casa.
—Hay muchos ladrones, ¿y si alguien se pasa a vivir ahí en mi ausencia?
—No pasará nada eso a menos que deje la llave debajo de la alfombra. La casa es de su propiedad, le aseguro que va ha seguir ahí cuando esté de regreso.
—Y las plantas..., ¡se marchitarán! ¡mi hermana se pondría furiosa si dejo secar sus capullos!
—Mire, le voy a recetar algo para que no se sienta mal, es un medicamento que debe ser administrado con mucho cuidado, una pastilla por la mañana y pare de contar. No tome más de una por día pues sería muy peligroso para su salud. ¿Entendido? No olvide pasar a visitarme cuando esté de regreso. Debe distraer la mente si quiere librarse de sus visiones y fantasmas.
—Le enviaré flores.
—Con una postal será suficiente. Además, si me hace caso y se va lejos las flores llegarían marchitas
—Me agradan los ramos secos, el olor tímido del tiempo y del polvo.
—Lo veré pronto
—Y yo a usted. Si tengo tiempo pasaré a despedirme.
—No se moleste
—No será una molestia, como le dije, desde que murió mi familia no encuentro nada que hacer.
—Está bien, pase si guste, ahora debo atender a otro paciente.
—Pero no hay nadie en la sala de espera.
—Es una consulta telefónica
—No escucho el teléfono.
—Interrumpí una llamada para atenderlo a usted, así que si me permite.
—Intentaré distraerme como usted dice..., ¡como si mis visiones no me dieran suficiente distracción! En fin, es hora de irnos...
—¡Pues que les vaya muy bien! No se vayan a olvidar de las pastillas...

6 comentarios:

Martín dijo...

En portada: La niña enferma de Edward Munch.

lappel dijo...

Encantada, del triplesetntido gracias Eduard. ah!, recordé te llamo del apellido, GRACIAS muncH

Martín dijo...

No se con exactitud a quien referirme, de todos modos... gracias, Palillos finos de pigmento y Fibra vegetal.

Gaby dijo...

sentí como aquel hombre se despedía, tal vez como moría, tiene mucha fuerza, me gusto.

Anónimo dijo...

¡tu hermana se pondrá furiosa si dejas secar sus capullos!,dice que las casas abandonadas son las guaridas favoritas de los fantasmas. Sigue viva, viva, viva, viva VIVAAAA va!

Eulalia Cornejo dijo...

Es espectacular como escribes, te felicito!!
Eulalia