6.7.10

Hay cosas que nunca se cuentan


Desde que empezaron a gustarnos las chicas dedicamos todo nuestro tiempo y atención a su estudio. La suerte no premia a quienes nunca lo intentan. No recuerdo su nombre pero fue uno de los primeros en mi agenda telefónica. Mantuvimos una distanciada relación por el transcurso de un año y apenas nos vimos tres veces. Cuando me llamaba para preguntar si seguíamos le decía que sí. Recuerdo la vez que fui a visitarla en compañía de A; la pasamos de lujo haciendo que ella y su amiga nos pasen de un lado a otro de la mesa, las salsas, el pan y la carne de unas pequeñas hamburguesas. La última vez que la vi organizó una fiesta sorpresa por mi cumpleaños en la que también -sorpresivamente y como sacada de un sueño- vendría a aparecer una compañera del francés de la que había estado perdidamente enamorado desde hacía algunos meses. Hice mi apuesta y perdí el juego. Mis amigos, comedidos como el resto de mis conocidos, me propinaron una simbólica paliza esa misma noche en la puerta de su casa. Es gracioso, de nada sirvió haber soplado la velita.

16 comentarios:

Desclasado dijo...

El que apuesta puede perder, amigo, jajajajaja.
No, estas cosas no se suelen contar, jajajaja.
Saludos.

Andrea dijo...

Falló el caminadito de pantera.
Beso.

·Êl düêndê (¡n)fêl¡z· dijo...

El que arriesga no gana, y el que apuesta, se arriesga a perder. Así son las cosas.

Las relaciones a distancia me dan mucho miedo: mientras más decimos que todo va bien más rápido se nos cae todo lo que había por construir.

Pero yo no estudio a las chicas... xDD ni a los chicos tampoco. Creo que hay cosas mucho más interesantes que observar... usemos la palabra "personas". Observar el comportamiento de los sujetos es de lo más interesante. Y de lo más frustrante.

Hay demasiadas cosas que no se cuentan y muy pocas que se dicen de verdad.

Un beso ^^

Anónimo dijo...

20654...

Birubao dijo...

jajaj, me gustaría leer su versión del relato, seguro que no sales muy bien parado

Martín dijo...

aunque no lo parezca, soy el gran perdedor de este relato.

Carla dijo...

Un excelente relato! Maravilloso!

Kapasulinos dijo...

Hola! Con motivo del segundo aniversario de nuestro blog, queremos regalarte un presente. Pasa a buscarlo al blog del Taller.

Se dijo...

Vaya, espero que tenga poco de cierto...

Lele dijo...

En lo pleno, por las dudas existen las apuestas, ahí donde el diablo siempre pierde, , , ¡vaya forma de ganar!, , , de llevarse al mundo por el mundo de las dudas. Me gussssta! De qué otro modo sino?, , , diga usted que vive como yo, al filo, , , ahí, donde nos hallamos. Contando, , , almas.

Carla dijo...

Pasaba a saludarte, esperando un nuevo relato...

Anónimo dijo...

Eso me recuerda a alguien...
Saludos tío P.
Un beso

liliana dijo...

Cuéntese algo más, vea!
Hay veces que ...

Martín dijo...

tío P?

Nina Rouge dijo...

Bueno, contar esas cosas puede ser liberador...

Tropiezos y trapecios dijo...

Había que intentarlo, y lo hiciste. Aunque el deseo de la vela no se cumpliera...

Aprendiste la lección: las velas de cumpleaños jamás conceden deseos.

Un saludo.

Oski.