6.4.11

7


Los lunes no le gustan a nadie, no sé por qué Chuck Norris permite que sigan en el calendario. Los martes no dejan de ser desagradables pero se soportan a sabiendas de que lo peor ya ha pasado. Los miércoles desconciertan, tanto así que cualquier cosa hecha el miércoles se celebra. Los jueves fácilmente se arruinan por temor de arruinar el día siguiente. Los viernes, a pesar de que frecuentemente se extienden hasta el sábado, pasan volando y se recuerdan poco; no sé si ésto sea bueno o malo. El sábado se prefiere descansar, pero quién no peca de ingenuo y termina haciendo lo que en el fondo quería. Desde la superficie, nadie es perfecto. Los domingos son los días más extraños de todos, el tiempo se extiende, la gente se peina y la ropa se plancha. Me gustan tanto como ir a dormir, o despertar, lo que mejor venga al caso.

3 comentarios:

Martín dijo...

éste me quedó realmente malo.

Martín dijo...

si Chuck estuviese muerto se revolcaría en su tumba

Lele dijo...

je je
jijiji
lo que mejor venga al caso.
ja ja ja ja ja ja
buena man!