19.9.11

Jumping someone else’s train


El mañana se advierte pesado y confuso. Celebro la certeza de la distancia mientras escucho las notas de la interminable despedida. El esplendor deslucido de la ahogada posibilidad yace transformado en jirones de ropas que nunca vestí. Ahora que no podemos hablar, mucho peor vernos, entiendo que sigues tan lejos como siempre. Cómo objetar el vacío si mi intención siempre fue levantar el polvo, estornudar hasta la última partícula. No sé lo que me espere, quizás deba seguir rondando los bailes de máscaras; o tal vez, y a modo de despedida, deba visitar el templo y asegurarme de que nada haya quedado encendido. Cansarme, y de una vez por todas, de contentarme con lo que nunca quise encontrar. Si existiesen pruebas de vidas anteriores diría que venimos haciéndonos daño desde la gran explosión, pero claro, eso sería improbable, ya que teniendo en cuenta las buenas relaciones que mantengo con los que deciden, no se entendería tanta mala suerte.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

and the way the rain comes down hard,
that's how i feel inside...

So dijo...

Mensajes subliminales que son cada vez menos subliminales.

LG dijo...

me gusta, me gusta mucho, casi se diria que me encanta, , , ¿por qué?, , , debe ser el sitio, , , ese sitio, ese mismo sitio, , , conocido

Anónimo dijo...

Ayer lo entendí. Lloré al no saber que estabas tan cerca tocando para entrar. En toda la noche respiraste mi única piel. Dijiste verme, tan cerca que me perdías. No barriste mis cabellos y preferiste verlos crecer. Me espera la silla apolillada junto a tu saludo a modo de despedida, saldré a pisar el cemento para dudar como siempre si sigo apagado. Alegrarme de mil veces por una de deprimirme por alejar lo que siempre quise encontrar. No pudimos vivir tantas vidas separados, y ahora que no tengo relación más que con mi propia sombra, es cuando entiendo tanta felicidad.

Mercurius ter Maximus dijo...

LG: Se debe y se trata, creo, de un espacio familiar,,, el lugar al que se recurre pero también, recordando a Heráclito, el sitio al que nunca se puede volver.
Anónimo: No se sabe vivir, o tal vez se vive demasiado. Bienvenida sea tu felicidad.