11.10.11

Dominio


Desperté en las sábanas de un futuro daltónico. En la pantalla lisa del extremo opuesto de la habitación, un rostro severo me dio los buenos días. El himno de la nación bombardeó mi inconsciente con las instantáneas de paradas militares, banderas y uniformes. A los pocos minutos, como si fuese presa del continuo deja-vú de un mal sueño, la cabeza sin cuerpo me ordenó salir de la cama. Me levanté haciendo gala de obediencia; en contraste con algo que no podía más que intuir, sabía que debía dar las gracias y poner buena cara. Por lo demás, bastaron cuatro temporadas de exterminio. La resistencia terminó como alimento de ballena. Las cámaras se inundaron de representantes. El secreto se propagó y traicionó su nombre. La verdad fue revelada, sí, pero a un costo que nadie fue capaz de imaginar. La faz dominante ganó el juego y cambió la historia para mantener las buenas costumbres. La tierra giró y se enfrió, y con el tiempo, nos cansamos de llevar la contraria.

8 comentarios:

Mercurius ter Maximus dijo...

En portada: Goya, El arte de la guerra.

LG dijo...

a veces consigo fugarme recordando de cuando habité la panza de la ballena

Mercurius ter Maximus dijo...

acabas de mandarme en una...

Daeron dijo...

Y entonces, llega V.
Todos deberíamos ser V.

isis de la noche dijo...

Genial.

So dijo...

El nuevo diseño de tu blog, lleno de páginas me confunde, juro que venía a un post que hablaba de un empleado del SRI desempleado, cuyas tres últimas líneas me marearon entre comas y puntos ubicados no ordinariamente. Pero ahora no lo veo. En fin, ya me acostumbraré a este diseño todo IN.

Mercurius ter Maximus dijo...

hmm.. sorry so... taba probando las vistas dinámicas... no sé no me convencen. Lo del SRI está en borrador, aplasté mal y bueno, eso es lo que viste. Espero Terminar el cuentito pronto. Cuento con tu comprensión y paciencia. ;)

Anónimo dijo...

qué volada nos diste
GRANDE!