28.10.09

A tu sombra, un gentil caballero como yo.


Hablar de ti no me resulta difícil. Sigues pensando igual que ayer y no te esfuerzas por pensar diferente. Aprender fue cosa del pasado y el orgullo —siempre inflado— no está para que te digan, —y peor a estas alturas— cómo llevar tu vida. El tiempo no te ha cambiado mucho. Recuerdo el día en que tu rol de madre —de familia— y el mío de hijo, fue truncado por ese fatal accidente. Desde entonces supimos que las cosas nunca volverían a ser como hasta entonces. En ese momento hubo de provocarse un cambio. La locura acechó el hogar pero decidió marcharse. Levantarse después de tan duro golpe requiere de fortaleza. Hacer de padre y madre como me decías. Tal vez fui un mal niño pero ¿y mis hermanas? Recuerdo muchos pellizcos y coscorrones, insultos y órdenes. Creo que por ese tiempo aprendí a escribir. Recuerdo un libro y una ballena barbuda de Groenlandia. No recuerdo la felicidad, ni antes ni después. Tengo una foto en la que mi padre sostiene un pequeño león sobre sus piernas para que yo pueda acariciarlo. Recuerdo que una vez, en castigo por mojar mis pantalones saltando charcos, me hizo correr detrás de su moto para que me seque. También recuerdo que en más de una ocasión me llevó a disparar su rifle y lanzar piedras en el pequeño estanque del pequeño bosque que poco después descamparía. En una ocasión, me hizo faltar a clases y me llevó a su oficina en la Palacio de la Cibeles. En ninguno de mis recuerdos veo su rostro, el recuerdo de mi padre son sus piernas largas y sus pantalones de campana, otras veces era solo una barba. Hoy tendría sesenta y dos años. Siempre hablaste lo mejor de él. Una perfecta historia de amor sin discusiones ni problemas, algo que solo se iguala con la muerte. Mi padre representó lo bueno y poco después lo perfecto. Qué lejana la imagen del padre pero que conexión con su herencia y esencia. Bien sé que sabes mentir, manipular y sobre todo fingir y sé también que debo agradecerte por la participación en la concepción, por la modesta educación y por el tiempo. Por eso te perdono los latigazos y las espinas, la falta de fe y alegría. Por no mostrarte como eres y permitir que nos avergoncemos contigo.

13 comentarios:

Martín dijo...

En portada: John Casey, si quieren ver algo más de su trabajo -asegurándoles que valdrá la pena— les dejo este link: http://www.bunnywax.com/

CARLA BADILLO CORONADO dijo...

uff!. Ni una coma más ni una menos. Es cierto, la ignorancia de la buena voluntad y la supuesta buena educación. Me gustó mucho.

Abrazo,C., de esos fuertes que se dan sobre los techos.

lappel dijo...

dime, en este relato, ¿quién parte?
tu padre, tu madre
o fuiste tu

"partir es morir dos veces"

TAMIA dijo...

Toda una super historia grossa, sos genial y te lo digo en serio

cukúya dijo...

Yo comencé a albergar mi actual miedo al fuego y las tormentas. Antes indiferente a tales cosas, siento ahora un inexplicable horror ante ellas; y soy capaz de recogerme al rincón más profundo de la casa cuando los cielos amenazan con aparato eléctrico. Uno de mis refugios favoritos durante el día es el ruinoso sótano de una mansión quemada, y con la imaginación podría pintar la estructura tal y como había sido antiguamente. En cierta ocasión asusté a un aldeano conduciéndolo en secreto a un sombrío subsótano cuya existencia me parecía conocer a pesar del hecho de que había permanecido desconocido y olvidado durante muchas generaciones.
Una tumba? Una Piñata?

liliana dijo...

conexión con la herencia y esencia hecho que había permanecido desconocido y olvidado
Una Piñata? Una tumba?

(..pensamientos..) dijo...

Buenas palabras.. No es fácil escribir una historia así sin ofender a nadie.. Muy lindo y emotivo..

Verdad q el amor es lindo cuand se lo comparte en silencio, cuando las palabras sobran porque todo está dicho con la mirada..

Gracias por pasar por mi blog.

Un beso

ffandra dijo...

denso como siempre....
Y aunke Lali siga mimandome y malcriando a Pedrito con sus golosinas con full azucar...
No hay nada como pasar con mi tia Martha xq es la unica ke juega honestamente telefunke y sabe pagar sus apuestas...
Es tan buena profesora ke sus nietos logran leer a tan temprana edad.
Uds son el gran resultado de ese amor perfecto...

ffandra dijo...

Todo fue amor con disciplina...
pero esos pellizcos y latigazos fueron un adelanto x perseguir a esos pobres perros!!

Martín dijo...

voy a seguir como sigo mientras esté como estoy. algo bueno saldrá de esto, estoy seguro.

isis de la noche dijo...

Escribir sobre el pasado es exorcisarlo.. Siempre es algo necesario..

Martín dijo...

muy cierto.

lolita dijo...

Con esto me identifico. Tu sabes porque...