
Literatura y filosofía están unidas por el tallo. Cuando decimos `somos´ nos entendemos como una multiplicidad, como parte de un todo. Lo único real es lo que podemos percibir con nuestros sentidos. En toda intención subyace una necesidad y el reto es descubrirla. Si nuestro código genético fuese nuestro nombre, no tendríamos tiempo para presentarnos. Para estar dudando es mejor no creer en nada. La conciencia como cable a tierra de los instintos. Voy a luchar por mi libertad. No hay peor ciego que el que no quiere ver. Escribir para decir lo que nadie se atreve a decir. Escribir para quitarse un peso de encima, para equivocarse o para tener la razón. Escribir sin sentido, acerca de lo irrompible, de lo inmutable, del absurdo que llevamos a cuestas con el gesto sumiso del vencido. Soy bulímico vital, vomito lo que no asimilo del mundo, y cuando espero, tengo recuerdos de mis vidas pasadas.